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sábado, 22 de agosto de 2009

La elección del ginecólogo

Es evidente que el tratamiento del embarazo y la asistencia al parto no es el tratamiento de una enfermedad sinó el seguimiento de algo natural. Pero aún así, no creo que haya ninguna otra especialidad médica que trate un tema tan sensible y emocional como es el embarazo y el parto.

Creo que una parte clave en que mi embarazo fuera tan bien y en qué viviera tan tranquila la cesárea fue la confianza que tenía en mi ginecólogo y comadrona.
El sentirte apoyada, bien informada y con un seguimiento puntual y amable hacen que estés tranquila y por tanto ayuda a que todo transcurra con normalidad.

En mi caso, un tiempo antes de pensar en tener al bebé, me inscribí en una mútua de salud privada. Por supuesto, el seguimiento de tu embarazo y el parto pueden ser llevados a cabo a través de la seguridad social pero yo preferí un seguimiento más personalizado. En la seguridad social, la masividad de la demanda va en detrimento de la calidad del servicio y yo quería estar tranquila.

Hay varias cosas que uno debe tener en cuenta a la hora de elegir un ginecólogo:

- es tu ginecólogo habitual? es posible que haga años que te visitas con tu ginecólogo y te sientes cómoda con él. En ese caso, adelante te sentirás tranquila y bien atendida.

- te asistirá él al parto? en algunas clínicas privadas o en la seguridad social, te asiste un ginecólogo del equipo, así que te atenderá el ginecólogo que esté de guardia... aunque no lo conozcas. En mi caso, el ginecólogo que escogí asiste personalmente a todos los partos, de manera que tienes la tranquilidad de saber que conocerás a quien está contigo. Y eso, creéme te da confianza y tranquilidad.

- qué experiencia y habilidades tiene tu ginecólogo? este punto es muy importante y te dará seguridad. Actualmente hay un número importante de cesáreas, más acentuado en la sanidad privada, cuyos motivos reales vienen determinados por no querer asistir partos naturales en fin de semana o en partos naturales que pueden ser más complejos de lo habitual.
Cuánta más experiencia tenga tu ginecólogo más probable será que opte por un parto natural, aunque sea instrumentalizado que no practicar una cesárea para evitar complicaciones.
A nivel de habilidades, me refiero por ejemplo a que el ginecólogo sea también ecógrafo. Si es así, en lugar de tener que hacer dos visitas por mes, harás sólo una y será el propio ginecólogo quien te mostrará el bebé y te comentará su estado y evolución.
También puede resultar interesante saber si ha realizado tratamientos de fertilidad.

En mi caso, tuve la suerte de contar con un ginecólogo jóven pero con muchas experiencia. De hecho, a menudo le llaman de la clínica para echar una mano en partos complejos o cesáreas de urgencia. Ha asistido numerosos partos de nalgas y tan sólo practica cesáreas cuando es imprescindible.

Para muestra mi caso, mi bebé venía de nalgas. Cualquier otro médico, habría programado una cesárea, pero él espero a que surgiera el parto espontáneo puesto que había posibilidades que se diera la vuelta en el último momento o que se encajará bien, yo dilatara lo suficiente y naciera el bebé de nalgas.
Me puse de parto la madrugada de un sábado y al no encajarse, finalmente me practicaron una cesárea.

- dónde está su consulta? cuánto más cerca de tu casa o de tu trabajo, más cómodo. Pero si te digo la verdad, lo más importante no es si está cerca o lejos. En mi caso, me cruzaba la ciudad cada mes, cogiendo el metro y luego los ferrocarriles para llegar a su consulta. Así de paso, haces un poco de ejercicio que las embarazadas solemos hacernos un poco las remolonas.

- cuándo conocerás a tu comadrona? en la mayoría de casos, tanto en la privada como en la pública, se conoce a la comadrona en la recta final del embarazo. En las últimas 2 ó 3 semanas ya que es el momento en el que se lleva a cabo el seguimiento por monitorización del embarazo.

En mi caso, conocí a la comadrona en el tercer mes. Cada mes cuando iba a revisión me visitaba el ginecólogo y la comadrona: quien me pesaba, me tomaba la tensión...
Tuve además la suerte de contar con Esther: una comadrona con muchísima experiencia y muy cariñosa que estuvo todo el tiempo a mi lado en el parto y que me visitaba a diario en la clínica.
De hecho, había asistido tantos partos que podía traer sin problemas al bebé en un parto natural, cosa que le recordaba a veces a mi ginecólogo, : )
Para más información, os diré que Esther trabajaba con el padre de mi ginecólogo, también ginecólogo y que asistió al parto en el que nació él. Imaginaos la relación, era como estar en familia.

- Disponibilidad del médico: a mí me dio muchísima tranquilidad cuando en el primer control, mi ginecólogo me dio el teléfono fijo y móvil de la comadrona y los teléfonos de todos sus consultorios. Además, la comadrona me comentó que la llamara en cualquier momento para preguntarle lo que fuera o si sentía algo fuera de lo normal.

- en qué clínica te asistirán? En primer lugar, debes tener en cuenta que cada ginecólogo asiste los partos en una única clínica (a veces quizás dos) pero si tienes predilección por alguna clínica en particular, ya sea porqué han atendido alguna amiga allí y te habló muy bien del trato... ten en cuenta que este factor limitará la elección del ginecólogo.
Por experiencia te diré que lo que más te importará será el trato humano. Por supuesto que está muy bien si la clínica es nueva y todo está reluciente, pero como el trato sea frío y distante te dará igual si estás en el Hilton. En mi caso, parí en la Clínica del Pilar de Barcelona. A simple vista, puede parecer un lugar sencillo y de pocos lujos.
Pero para mi gusto y el de muchas otras mujeres que conozco y que han parido allí, tiene lo más importante:
- una habitación privada para cada mami en la que papá se puede quedar a dormir y hacerte compañía.
- unas enfermeras y ATS muy dulces que te tratan con cariño y te ofrecen su apoyo y ayuda en todo momento.
- la flexibilidad de que puedas elegir si el bebé pasa la noche contigo o en la nursery sin ser obligatorio.
- control médico riguroso: tanto de la mamá como del bebé.

En fin, por si no tienes un ginecólogo habitual, o hay algún punto que no te acaba de buscar, aquí pongo los datos del ginecólogo que me asistió:


Dr. Guillermo Ripoll Espiau
Col. 4394
C/ Madrazo 24-28, entlo. 1ª
08006 Barcelona
Telf. 93 218 88 32

Involucrar a papá

El papel de papá es evidentemente más pasivo que el de mamá en lo referente al embarazo y al parto.
Ahora bien, su participación será tan activa según tu lo involucres en el proceso.
La mamá tiene nueve meses de preparación antes de la llegada del bebé, en el que ya lo quiere y lo siente. En cambio papá queda más aislado de esta relación y sólo tu puedes hacer que lo siente igual que mamá.

Mis recomendaciones para involucrar a papá son:

- haz que te acompañe a todas las revisiones del ginecólogo. Así no sólo seguirá el embarazo sino que además podrá ver al bebé en las ecografías.
- haz que te acompañe a todas las clases de preparto. Allí no sólo se explica como pujar sino como cuidar del bebé, y eso es tan responsabilidad suya como de la mamá.
- cuando empieces a sentir al bebé, haz que ponga la mano sobre tu barriga y guíale para que pueda sentirlo él también. Es una vivencia preciosa.
- comparte y haz que participe en todo lo referente al bebé: escoger el nombre, decorar su habitación...
- haz que participe en el parto: si no es cesarea puedes compartir la experiencia del nacimiento con él y vivirla juntos. De manera que tu te sentirás acompañada y más relajada.
- una vez haya nacido el bebé comparte su cuidado con él: darle el biberón (si no le das el pecho), bañarlo, cambiarlo, acunarlo, pasearlo, llevarlo al médico, ...
Cuánto antes interaccione con el bebé, antes lo reconocerá. Ten en cuenta que al principio, el bebé sólo conoce a mamá, por su olor, el timbre de su voz y el sonido de su corazón. Hasta los tres meses aproximadamente, el bebé no conocerá a papá, y si además no comparte mucho tiempo con él, el bebé no confiará en papá y sólo se calmará con mamá.

Muchas mamás olvidan a papá durante el embarazo, ya no digamos cuando ha nacido el bebé. Papá no debe sentirse desplazado por el bebé sino que debe sentirlo como suyo. La adaptación a la llegado del pequeño será más suave si ambos padres participan activamente y la relación de pareja no se resentirá.

Cuánto tiempo tardaré en quedarme embarazada?

De media, una mujer tarda un año en quedarse embarazada. Es decir, que habrá mujeres que tardarán 6 meses y otras que tardarán dos años.

Lo mejor es dejar de tomar precauciones y hacer vida normal.
Además de problemas físicos que pueden impedir la concepción, el estado de ánimo tiene mucho que ver, la ansiedad es el mejor anticonceptivo que hay.
Así que estar relajada y de buen humor es la mejor ayuda que puedes tener.

Para quedarte embarazada tan sólo tiene que dejar de tomar precauciones y mantener relaciones sexuales con tu pareja con normalidad. Digo normalidad porque no es más fácil quedarse embarazada por copular cada día, : )
De hecho, la calidad del esperma es mejor tras 48 horas, así que lo más indicado sería tener relaciones cada 3 días.
Para que te quedes embarazada, debe haber ovulado. Normalmente, se ovula entre una semana y diez días después del primer día de la menstruación. En mujeres de ciclo menstrual irregular es posible que la ovulación tenga lugar en otras fechas.

Es recomendable también que antes de empezar vayas al ginecólogo a revisión, ya que la presencia de una infección o de hongos pueden evitar el embarazo. De hecho, estas enfermedades son la causa más común de dificultades en quedarse embarazada y es por este motivo que la media es relativamente alta, ya que muchas mujeres no acuden a revisión hasta que detectan que algo no va bien.
Ves desde inicio al ginecólogo y de esta manera, te asegurarás que estás bien y que nada impide el embarazo.

Si tras un año sin tomar precauciones no te has quedado embarazada, es conveniente una nueva visita al ginecólogo que seguramente indicará un estudio de fertilidad de la pareja pasado un tiempo prudencial.

Expectativas, miedos y otras paranoias...

Después de mi experiencia, creo que lo más importante que marca todo el embarazo, el parto y criar a tu bebé son las expectativas.
Al igual que en cualquier otro aspecto de la vida, tu imaginación y la idealización de lo que va a ocurrir puede jugarte una mala pasada.

Durante el embarazo y etapas posteriores, tendrás un aluvión de sentimientos, emociones y preocupaciones. Lo mejor, desde mi punto de vista, es vivirlo con naturalidad.
Es normal que tengas expectativas y miedos: a fin de cuentas estás viviendo algo que nunca habías experimentado antes y la llegada del bebé cambiará por completo tu vida y tus prioridades.
Ahora bien, una cosa es pensar y asumir lo que está pasando y otra es vivir esta experiencia tan increible con miedo o con angustia.
Cada persona tiene sus propios miedos, pero muchos de ellos son compartidos por todas las mamás y papás. Saber que no eres el único que los tiene te dará una tranquilidad adicional.
Aquí pongo los míos como ejemplo:

- Llevaré bien el embarazo?: antes de quedarme embarazada, estuve un año en tratamiento con antidepresivos por sufrir un trastorno de ansiedad. Cuando estaba bastante recuperada y ya no tomaba medicación me quedé embarazada y tenía miedo de sufrir ansiedad durante el embarazo y que esto afectara al bebé. El resultado final fue que no me angustié, viví muy tranquila todo el embarazo con una sonrisa de tonta perpetua grabada en la cara. Las molestias típicas hacían que sólo pensara en el bebé y no en otras cosas. Y en cuanto empecé a sentirlo tenía todos mis sentidos focalizados en él.

- Tendré un parto prematuro? Por alguna razón, nunca pensé en el aborto espontáneo pero sí en el parto prematuro. Se lo comenté a mi ginecólogo y él me dijo, por qué piensas en eso? y yo le contesté: no lo sé; a lo que él respondió con una sonrisa... yo tampoco! Finalmente, debo decir que Samuel nació en la semana 38, pero no, no fue un parto prematuro.

- Sobre el parto recaen la mayoría de los miedos, así que los comentaré en el apartado del parto.

- Seré capaz de cuidar bien de mi bebé? seré una buena madre? La verdad es que a todo se aprende, así que sin lugar a dudas cualquier persona acaba con la práctica, sabiendo ocuparse prefectamente de las necesidades del bebé. Respecto a ser un buen padre... no sé como se puede valorar. Pero tras cuatro meses con mi bebé, puedo decir que hoy por hoy lo que reclama de mí es que lo quiera, y eso se me da muy bien! : )

Como recomendación final, diré que todo es más fácil si:

- no lees información en libros, webs o revistas sobre dificultades del embarazo o del parto. La mayoría sólo se dan en muy pocos casos y te haces flaco favor si las conoces todas y te chequeas continuamente por si te puede estar pasando a ti.

- te repites que el cuerpo humano está especialmente diseñado para concebir. A fin de cuentas, la prioridad de un ser vivo es su reproducción. Por increible que parezca, el cuerpo funciona como una máquina de relojería y si algo no va perfecto, tu ginecólogo lo subsanará.

- si está leyendo el blog, es porqué vives en el primer mundo. Hay millones de mujeres que viven el embarazo y el parto sin asistencia médica y salen adelante. En tu caso, tendrás asistencia personalizada a lo largo de todo el proceso.

- le preguntas a tu ginecólogo o comadrona cualquier duda que tengas por tonta que te parezca.

- compartes tus miedos con amigas que ya sean madres: verás como te comprenden y le quitan hierro.

- compartes tus miedos con tu pareja: así entenderá tus cambios de ánimo y todas las emociones y pensamientos que estás sintiendo.

- vives esta experiencia como lo que es: el milagro de la vida. No creo que haya nada comparable a seguir día a día como de la nada se crea vida en tu interior.